Detienen a policías acusados de abusar de un adolescente de 14 años

El aberrante episodio sucedió en la Comisaría 32 de Nueva Esperanza.

10-01-2021.- Una oficial, dos agentes y un cabo de la Comisaría 32 de Nueva Esperanza están acusados de someter sexualmente a un menor de 14 años.

La investigación está a cargo de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual -representada por la Dra. Jésica Lucas-, quien solicitó la detención de  los tres efectivos policiales.

Trascendió que si bien los imputados son cuatro, la Dra. Lucas solicitó al juez de Control y Garantías Raúl Rodolfo Améstegui la detención de dos agentes y un cabo, quienes fueron sindicados por un menor como autores de un hecho de índole sexual. No obstante, la causa también tiene como imputada a la oficial, para ella la Justicia sólo solicitó que se le impongan medidas de restricción de acercamiento.

Se supo que la denuncia fue realizada el pasado dos de junio pero tomó estado público este viernes. Un hombre contó que los funcionarios abusaron de su hijo de 14 años, cuando los trasladaron hasta la comisaría.

Según la denuncia del sujeto, él y su hijo fueron trasladados hasta la dependencia el pasado 12 de abril mientras regía en la provincia un decreto de aislamiento total por la pandemia. El padre fue conducido a un calabozo y el menor hacia otro lugar donde los cuatro policías -una oficial mujer, un cabo y dos agentes- se burlaron de él, mientras los tres varones lo sometían a prácticas sexuales, según consta en la denuncia y en los testimonios del muchacho en cámara Gesell.

Pasado el hecho, el día 20 de junio, el padre del menor ratificó la denuncia en la Unidad Fiscal de la Dra. Jésica Lucas y agregó además que desde que informó lo sucedido ante las autoridades judiciales, recibe amenaza por parte de los acusados.

La causa continuó su curso y salió a la luz ahora porque en la jornada del pasado jueves 7 de enero del corriente año, el menor -acompañado por sus padres- fue trasladado a la Unidad Fiscal de Santiago Capital, donde fue entrevistado por peritos del cuerpo de psicólogos forenses, en Cámara Gesell.

Allí reiteró que ese 12 de abril, cerca de las 19.30, se encontraba en la vereda de su casa lavando la camioneta de su padre -ya que al día siguiente debían realizar un viaje a ciudad Capital– junto con su hermano. Dijo que en ese momento se presentó en la casa un móvil de la Comisaría 32 -ocupado por los acusados- quienes les pidieron que bajara el volumen de la música de la camioneta, según él hizo caso de inmediato.

Aproximadamente 20 minutos después dijo que llegaron otros móviles de la comisaría y que le dijeron a su padre que debían acompañarlos hasta la base de la mencionada dependencia.

Antes de que los trasladaran la víctima contó que sacó su teléfono celular para captar lo que según él entendía era un atropello por parte de los uniformados, y comenzó a filmar el procedimiento policial. Esta situación, según cuenta el menor molestó a la oficial que estaba a cargo, quien ordenó que el adolescente también fuera trasladado a la comisaría.

Ahí le arrebataron el celular, ya que la oficial le había manifestado que grabar el procedimiento era un delito, y comenzaron a borrar todos los videos que el menor había realizado. Él sostuvo que trató de recuperar su aparato y en ese momento lo arrastraron del cabello, le pegaron cachetadas y lo trasladaron hasta el móvil policial.

La supuesta víctima contó que ya dentro de la dependencia, mientras lo tenían de rodillas, los uniformados le habrían realizado prácticas sexuales no llegando al acceso carnal. El menor sostuvo que para defenderse mordió a uno de ellos, y que todos los ultrajes sucedieron bajo la atenta mirada de la oficial.

Ante los peritos, el menor contó que desde su lugar de detención podía escuchar a su padre gritar, pidiendo que no le hicieran nada, porque es menor. Cerca de las 4 de la madrugada, el adolescente fue puesto en libertad, mientras que a su padre, seis horas más tarde.

La víctima manifestó que desde ese día nunca más tuvo tranquilidad. Sostuvo que los recuerdos de los abusos lo perturban a diario y que se pasa las noches sin dormir. Indicó también que desde ese día recibe hostigamiento por parte de los acusados.

Además indicó que el agente en reiteradas oportunidades se presentó en su casa, y en una de ellas realizó disparos. Mientras que en otra oportunidad el otro efectivo de igual rango lo interceptó en la calle y lo amenazó con su arma. La fiscalía sostuvo que existen riegos procesales notorios, como por ejemplo el peligro de fuga por la pena en expectativa y que por tratarse de este tipo de delitos -donde se ven involucrados funcionarios policiales- pueden entorpecer la investigación. La representante del Ministerio Público Fiscal pidió la aprehensión inmediata de los tres acusados. Medida que fue ordenada por el juez de Control y Garantías, y se llevó a cabo el viernes, pasado el mediodía.

Una vez detenidos, los efectivos fueron alojados en dependencias de ciudad Capital a disposición de la Dra. Lucas.

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